jueves, 19 de abril de 2012

¿CÓMO INFLUYEN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN LO ÍNTIMO, LO PRIVADO Y LO PÚBLICO?


A través de este ensayo, discutiremos la relación existente entre lo íntimo, lo privado y lo público en los medios de comunicación, cómo estos manejan esas tres esferas -lo íntimo, lo privado y lo público-, y qué le acarrea esto tanto al periodista como al objetivo periodístico. Hablaremos también de María Fernanda Núñez, modelo colombiana víctima de un ataque con ácido, de cómo la intervención de los medios impactó su carrera a partir de este suceso, y por último analizaremos la perspectiva del periodista, qué lo lleva incursionar en las esferas de lo íntimo y lo privado, si debe o no limitarse a trabajar con lo público, y si lo hace por convicción propia o se ve manipulado durante su trabajo.

Interrogantes como los anteriores, surgen entre los distintos públicos de noticias, los periodistas, los editores, los equipos de investigación y demás, al encontrarse con noticias de un impacto social alarmante. Cuando un personaje o figura pública incurre en un acontecimiento de sociedad, es obligación de los medios informarle a esta segunda qué ha sucedido. El suceso, puede ser de carácter íntimo, privado o público. Esto, es lo que Garzón Valdés nos propone con el nombre de esferas.

Propone Garzón estos cimientos para edificar el acuerdo: Intimidad: “el ámbito de los pensamientos de cada quien… lo aún no expresado y que probablemente nunca lo será…”. Privacidad: “la esfera personal reconocida… el ámbito reservado para las relaciones interpersonales donde la selección de los participantes depende de la libre decisión de cada individuo. Lo público: “la esfera de libre accesibilidad de los comportamientos y decisiones de las personas en sociedad, las cosas que pueden y deben ser vistas por cualquiera”.

Según esto, podemos entender lo íntimo como todo aquello más interior, relativo y perteneciente a la intimidad, lo privado como lo que se ejecuta a la vista de pocos, que pertenece a particulares y lo público como lo que es sabido por todos, sin manera alguna de ocultarlo. Intentando establecer una relación entre estos tres factores, encontramos que resulta algo complejo enlazarlos, pues los tres encierran realidades, versiones, definiciones y contextos distintos.

Si quisiéramos contar un mismo suceso desde las tres esferas, podríamos hacerlo. Eso sí, utilizando un lenguaje, un tiempo, unos símbolos y todos unos caracteres que nos lleven a expresar la diferencia según la esfera. El periodista, debe ser sumamente cauteloso y conocedor de las tres esferas a la hora de elaborar su reporte sea de cualquier tipo. Este no debe ser ambiguo, tendrá que ser muy claro a la interpretación del expectante, y tendrá que haber estipulado ya un punto dónde detenerse, una esfera en la que hará su estocada final.

A continuación, citamos un caso de una modelo colombiana atacada con ácido en su rostro, y acosada permanentemente por los medios de comunicación luego del incidente pese a ser figura pública.

En Colombia no hay cifras oficiales de cuantas mujeres han sido atacadas con sustancias peligrosas, lo que sí se conoce es que estas cifras aumentan día a día. Este drama se mantiene en la impunidad, pues en muchos de estos casos no se captura al culpable o culpables y las escasas veces que se identifica al agresor las condenas no superan los 4 años. En Cúcuta, capital de Norte de Santander, se registró un caso particular cuya protagonista fue María Fernanda Núñez, modelo y aspirante a la corona de señorita Norte de Santander, quien poseía un gran potencial para convertirse en la embajadora de la belleza y la segunda reina nacional del departamento. El trágico suceso  tuvo lugar la noche del 10 de junio del 2010, cuando un desconocido que caminaba por la vía arrojó  un líquido (ácido) hacia la mujer provocándole quemaduras en su rostro, pecho y abdomen, afectando gravemente su ojo derecho y dejando secuelas psicológicas, además acabar con  sus posibilidades de coronarse como miss Colombia.

La presencia de los medios en cuanto a esta situación  sobre la señorita Núñez fue exhaustiva, pues corresponsales de CNN en español, Univisión de Atlanta, hicieron visible un hecho repudiable que permitió mostrar un flagelo de muchas personas en Colombia. Es de resaltar cómo mujeres, víctimas anónimas se convirtieron en protagonistas, infortunadamente por un hecho le ocurrió a una figura pública y cómo los medios de comunicación resaltaron dos esferas, lo privado y lo  íntimo de María Fernanda para dar a conocer esta problemática a nivel mundial y  poder evidenciar un suceso nocivo, negativo y dañino dirigiéndolo hacia un enfoque popular, fomentando la opinión pública y el consumo de información actualizada diariamente acerca de este hecho.

El caso de María Fernanda fue evidenciado por muchos canales, revistas y medios de comunicación los cuales hacían seguimiento a las decisiones jurídicas del suceso tipificado en “lesiones personales” con graduación de la pena según el dictamen del instituto de medicina legal, contemplado en el artículo 359 del código penal colombiano. Luego de que los medios expusieran datos importantes como la incapacidad de 35 días de María Fernanda, su estado de salud o la pena de 22 meses la cual al ser mínima de lo requerido permite libertad condicional al agresor, la vida de esta mujer quedó descubierta públicamente y le afectó no solo por el suceso de esa terrible noche sino también por la presión y complicaciones en su vida personal, también en su recorrido profesional.

La presión generada por los medios de comunicación que por alrededor de un mes la siguieron causándole daños psicológicos y afectándola en su recuperación fue algo que sólo en su esfera privada se analizó. Muy pocos medios en su mayoría locales aún siguen esperando la condena de Fabián Alberto Sáenz el presunto  co-autor del hecho el cual aún hoy en día goza de su libertad luego del inicio de su juicio el pasado 13 de febrero del 2012 el cual se encuentra aplazado hasta mayo y sigue dilatándose.
Hasta el momento no se sabe cómo terminará el juicio, pues juegan algunos factores en el cumplimiento de la ley, que aún no se esclarecen.

A través de este caso, podemos analizar cómo el hecho de que los periodistas estén hurgando en el caso para obtener nueva información juega un papel importante. A este fenómeno se le ha denominado persecución periodística, pues opera como su nombre lo indica. Es el acoso por parte de un equipo periodístico a quien es el centro de una noticia, sin importar nada de lo que le constituye como persona.

Cuando el periodista hace parte de una red independiente, depende única y exclusivamente de él su noticia, el objeto de su noticia, su manera de contarla y hasta dónde llegar con ella. En este caso, el culpable de persecución periodística sería el periodista directamente, y la responsabilidad por la invasión exagerada de alguna o de las tres esferas sería enteramente de este. Contrario a lo que sucede con los periodistas que pertenecen a un sistema periodístico empresarial. Estos tienen un director que selecciona la noticia, les indica a quién y cómo investigar y también es este quien decide hasta dónde llevar el hecho.

En conclusión, se hace más difícil para el periodista que trabaja en una red sin independencia decidir cruzar o no las esferas que nos plantea Garzón Valdés, pues este carece de cierta autonomía, y está permanentemente obedeciendo órdenes. Para el periodista independiente, se vuelve una cuestión ética, no sólo el punto en dónde detenerse, sino su manera de contar el hecho, y en general el lenguaje que va a utilizar, pues estas características también generan sensación de acoso. Lo íntimo, lo privado y lo público como esferas, afectan no sólo a quien es objeto de la investigación periodística, también actúan positiva o negativamente sobre el periodista, según este y su trabajo lo decidan. 

domingo, 15 de abril de 2012

COMUNICACIÓN, EDUCACIÓN Y CULTURA.


Al comienzo del curso, el enlace de los conceptos comunicación, educación y cultura era bastante pobre. Recuerdo que en un ensayo que realizamos con nuestras expectativas acerca del curso hice definiciones aisladas de cada uno y fue únicamente al final donde estos conceptos encontraron la forma de relacionarse como elementos que constituían al buen comunicador. Acerté al afirmar que la educación y la cultura son los eslabones por los que escala el buen comunicador, pero no imaginaba la gran trascendencia que tienen el tiempo y la historia en estos dos fenómenos sociales. Fue a través de diferentes textos donde descubrí que esas tres estructuras “comunicación, educación y cultura” están unidas profundamente.

“Nuestro pensamiento nos ata todavía al pasado, al mundo tal como existía en la época de nuestra infancia y juventud.” Con esta frase inicia el fragmento de Margaret Mead que encabeza el texto Heredando el futuro de Jesús Martín Barbero, y es muy exacta a la hora de hablar de la mentalidad un poco primitiva del ser humano. De nuestra tendencia a rechazar inicial o totalmente los cambios que nos significan cierta revolución, y de nuestra dificultad para adaptarnos a los nuevos fenómenos comunicativos que surgen.

Cuando las sociedades tuvieron acceso a los primeros medios de comunicación, la imprenta y la enciclopedia, se dieron también nuevas formas de pensamiento. Las ideas comenzaron a cambiar, la llegada de los medios significó la llegada del conocimiento a mayor parte de las poblaciones y marcó el periodo de la ilustración como el periodo donde tomó fuerza la razón sobre el ser humano. Los curas que eran los principales centros de información fueron perdiendo credibilidad y el ser humano encontró en estos primeros medios de comunicación la manera de informase, educarse y fomentar una cultura del desarrollo intelectual.

Con el paso del tiempo, los medios fueron transformándose, a medida que se transformaban el pensamiento y las necesidades de la sociedad. Surgió la literatura, como medio que aportaba más entretenimiento que conocimiento, y que desplazaba este segundo de cierta manera. El ser humano comenzó a preocuparse notoriamente por estar informado, y por estar entretenido. Y surgieron la radio y la televisión como respuesta a dicha necesidad.
Cuando llegó la radio, se pensó que los libros desaparecerían, pero no fue así. De hecho, la radio no tuvo el suficiente impacto para generarle una amenaza a los libros, y de cierto modo hasta se relacionaban, ya que la radio era un medio muy intelectual. Caso distinto a la llegada de la televisión. Como nos lo indica Héctor Abad Faciolince, la televisión no necesita aportar conocimientos para ser llamativa, porque entretiene. El hecho de interactuar con la imagen en movimiento y el sonido, aunque poco entendamos de este lenguaje y aunque los programas sean de poca calidad nos atrae. Y en esto se diferencia la televisión del cine. El cine es más intelectual, más selectivo con su público. Contiene más imágenes, más movimiento, más efectos, sonidos más especializados y le exige al espectador concentración para entender sus contenidos.

Esto  les genera a los intelectuales un desorden en su esquema cultural, pues ver un programa de televisión les roba tiempo en el que podrían estar adquiriendo nuevos conocimientos. En países como Colombia, donde las industrias televisivas se preocupan más por entretener que por educar, los intelectuales apocalípticos atacan la televisión y recurren a los libros, aparte de la academia, como único medio de comunicación para educarse. Mientras los intelectuales integrados recurren a la televisión por cable y al internet como la nueva enciclopedia, sin desechar necesariamente los libros.

La apreciación de cultura, puede variar y se puede mirar desde distintas perspectivas. Como lo mencionaba Jesús Martín Barbero, lo que los intelectuales perciben  como cultura es el arte, todo lo que desencadena y aporta a la sociedad y todo aquello que está fundamentado en el arte. Para los medios de comunicación, la cultura es el entorno, el espacio donde se desarrollan en la sociedad. La cultura les permite a los pueblos sentir, a través de la mirada que les sugiere su cultura, y de esta manera  acogen la información y los medios.

Si un comunicador tiene poca información, y poca educación debido a su cultura, sólo podrá desenvolverse en ella, y difícilmente se relacionará con otras, es decir no podrá ser eficiente en su tarea. Necesita, estar educado multiculturalmente para poder emitir información acertada y respetuosa con todos.

Según esto, podemos entender que la educación está asociada directamente con la comunicación, pues fue a través de ésta como se hizo posible el aprendizaje, y que hoy en día es más fácil de adquirir. Aunque los medios nos ofrezcan entretenimiento, no debemos pensarlos como instrumentos vacíos de conocimiento, hay espacios para todo. Y es así como vamos transformando nuestra cultura, nuestro pensamiento, y aprendemos a aprender –valga la redundancia- de los medios de comunicación.

De esta manera, personalmente aprendí, que la educación y la cultura son aspectos que constituyen al comunicador, y que este a su vez, construye y transforma a través de los medios.