Un comunicador que tenga información en sus manos, puede manejarla como quiera, puede construir y destruir con ella, puede llegar a ser todo un héroe o un terrorista.
Los medios lo controlan todo, es una canción de E-150, una banda de punk española. Dicho tema surgió como una forma de resistencia y oposición a lo que contaban al pueblo los medios: - Ellos nos enseñaron qué era lo bueno y qué era lo malo, nos vendieron ideas y nos saquearon el cerebro- y también al terrorismo gubernamental que manejaba a los medios en ese entonces (90's) y ahora.
"Creo que para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser un buen hombre o una buena mujer" decía el periodista polaco Kapúcinski, y de este modo retomamos lo anterior. Un comunicador puede dejarse manipular y cambiar la información, incluso puede modificarla como quiera y obtener beneficios propios, no sólo en el ámbito periodístico, también en el organizacional. Quien posee información tiene uno de los roles más importantes que se ejercen en la sociedad y es el de influir pensamientos, éste es el comunicador. Lo que escribe, habla y transmite en general un comunicador origina grandes acontecimientos.
Si un comunicador utiliza su capacidad de ser escuchado para posicionarse en contra de una corriente política o religiosa, por ejemplo, da lugar al debate e influye a diferentes sectores a que lo apoyen o lo contradigan. Tiene credibilidad, aún cuando esta información no haya sido confirmada o sea falsa.
El comunicador puede exagerar, maquillar u ocultar información según le convenga al negocio de los medios, y por acciones como estas se tilda al comunicador de demonio.
Podemos interpretar, que los demonios de la comunicación los han creado los medios, influidos por el comercio o el gobierno. ¿Qué pasa entonces con el comunicador independiente?. Cuando un comunicador dice ser independiente, no es que dependa de nada, depende de una organización que lo financia, pero lo que publica sí depende únicamente de él, y por eso se le llama independiente.
La independencia del comunicador le implica honestidad, claridad, elocuencia y carácter. También éste debe ser escéptico, realista y prudente, como lo señala Kapúscinski, "Esto es absolutamente necesario... Algo muy distinto es ser cínicos, una actitud incompatible con la profesión de periodista, al menos si uno lo considera de forma seria".
De este modo, por todo lo anterior concluimos que el rol del periodista y comunicador en la sociedad, es influir en la manera de pensar de los pueblos, crear imágenes de lo que
sucede y de lo que viene, valorando los sucesos como acontecieron, más allá de informar simplemente.
Esto le da oportunidad al comunicador de decidir, entre ser un rebelde independiente, o un demonio comercial.
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